El flamenco en Japón: entrevista con Mayuko Aoki

En Japón, el flamenco hace furor, y cada día son más los japoneses que aprenden la trilogía del flamenco (cante, toque y baile). Dicen que más de cincuenta mil japoneses lo estudian y lo aprenden con verdadero entusiasmo. Ciertamente, es una sorpresa para los amantes españoles de esta arte que tantos japoneses logren asimilar una o más de estas partes flamencas, así como que haya actualmente muchos bailaores, cantaores y guitarristas profesionales en Japón.

Es difícil saber cuando llegó el flamenco a Japón. Parece ser que fueron La Argentinita, en 1929, y Carlos Montoya, sobrino del gran Ramón Montoya, en 1932, los pioneros en la difusión del flamenco en el país del sol naciente. Estos contactos, junto con la llegada de los primeros discos de cante y de guitarra, permitieron que surgieran los primeros investigadores japoneses del flamenco, como Suzuko Kawakami (bailaora) o Shun Ogura (guitarrista). Desde 1937, se comenzó a vender discos flamencos de cante y guitarra.

¿Por qué a los japoneses les gusta tanto el flamenco?

Para esta pregunta  y otras más hablamos con Mayuko Aoki  que vive en Sevilla y estudia flamenco. La respuesta a esta pregunta, según ella es una de tipo musical y la otra se relaciona un poco con el carácter de los japoneses.

Ines: Como llegó el Flamenco a Japón?

Mayuko Aoki:   Principalmente el flamenco se introdujo en Japón  con la danza española. Dicen que la visita a Japón de “La Argentina” en 1929 fue la apertura. Antes de la segunda guerra mundial, había pocos bailaores, guitarristas, y los investigadores-eran Suzuko Kawakami (bailaora), Shun Ogura (guitarrista) etc…

En 1932, Carlos Montoya viajó a Japón. Desde 1937, se comenzaron a vender unos discos del cante y de guitarra. En los años de 1950, grupos españoles comenzaron a visitar Japón poco a poco, y alguna gente de Japón empezaron a entusiasmarse por el baile o la guitarra. Luego, ocurrió el auge de la guitarra y algunos se interesaron en la guitarra flamenca. Así, lentamente el flamenco se extendió en Japón. En la segunda mitad de los años 60, aparecieron unos tablaos en los que fueron apareciendo artistas españoles.

 

En Japón hay muchas academias, tiendas especializadas y tablaos del flamenco. No tengo datos correctos, pero que yo sepa, más o menos 100 academias, varias tiendas especializadas, y 10 tablaos en Japón (creo que hay más actualmente). En algunos tablaos salen artistas españoles, pero en la mayoría son los artistas japoneses los más numerosos. Se vende también una revista especializada en flamenco. Dicen que es la única revista del mundo. Es un poco cara, pero es que los lectores son muy limitados. Además de estos, hay dos federaciones del flamenco en Japón-una es para la gente en general y otra es para los universitarios a la que nosotros los estudiantes de la Universidad de Keio pertenecemos. Más de 10 universidades partenecen a esta federación.

I: Hablanos de la  Federación del flamenco Universitario

M: Esta federación se constituyó en marzo de 1995. Para mantenerla, cada miembro tiene que pagar una cuota al año. El objeto de la Federación del flamenco para los universitarios de Japón es “gozar del flamenco”. Los comisionados de cada universidad forman la comisión, y la administran. Reguralmente se publica el boletín y en cada verano se alojan juntos en la ciudad de Tateyama para entrenar intensivamente. Tateyama es una ciudad turística que desarrolla un “Plan Turístico al Estilo de la Europa Meridional”.

I: ¿Por qué a los japoneses les gustan tanto el flamenco?

M: Para esta pregunta, pienso que hay dos respuestas. Una es de tipo musical, y la otra es algo se relacionado un poco con el carácter de los japoneses.

En primer lugar, dicen que no hay extranjeros que entiendan el flamenco tanto como los japoneses. El flamenco tiene el compás oriental. Por eso, muchos japoneses se mueven inconscientemente al oir el compás del flamenco y se tranquilizan al modo de “mi”, que es el modelo típico del flamenco. La voz ronca de la melodía en tono menor son puntos comunes con el flamenco. La erusión de voz del flamenco es diferente que la de ópera occidental. La voz ronca es una peculiaridad también característica de las músicas orientales. Sí, pienso que ¡el flamenco tiene sangre oriental! En segundo lugar, el flamenco es un arte muy expresivo. Se puede expresar alegría, tristeza, y otras emociones con los movimientos de los manos, los brazos, el “zapateado” y también la voz ronca.
La mayoría de los japoneses son tímidos y poco expresivos y no exteriorizan bien sus emociones porque el espiritú de los japoneses se basa en la vergüenza. Antigua- mente avergonzarse o humillarse significaba tambien la muerte (el suicidio). Pero para bailar o aprender el flamenco, se necesita ser “expresivo”. Si no bailamos, cantamos o tocamos con emoción, no sale nada bien.

El flamenco no es para entender sino para sentir. Podemos expresar nuestros sentimientos que se esconden en el hondo de nuestro corazón. Por eso, el mundo del flamenco es un lugar muy especial para nosotros, un lugar donde podemos sentirnos libres para expresar nuestros sentimientos. Esa es una de las claves de por qué nos atrae tanto.

Muchos estudiantes vienen a España   para completar sus estudios. Por ello llamaban ‘Amor de Buda’ al famoso estudio de flamenco Amor de Dios.

Gracias al flamenco, los japoneses trabajan interiormente para ser “expresivos”. Así, expresan sus sentimientos. Por eso, el mundo del flamenco es un lugar muy especial para ellos, un lugar donde se pueden sentir libres. Esa es una de las claves de por qué les atrae tanto.

Este jueves tendremos la oportunidad de asistir a un tablao de flamenco japones en Candela. Calle olmo 2, Metro: Tirso de Molina.